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El Estado del Estado 2026

Monday, February 02, 2026

Vicegobernador Matt Pinnell – Ha sido un honor servir a tu lado durante los últimos 7 años.

Presidente de la Cámara de Representantes, Kyle Hilbert y Presidente Pro Témpore del Senado, Lonnie Paxton – gracias por su liderazgo en este edificio. Es un honor servir con ustedes.

Miembros de la 60.ª Legislatura y funcionarios electos estatales – espero con entusiasmo trabajar con cada uno de ustedes en esta sesión.

Miembros del Poder Judicial – gracias por estar aquí hoy.

A los miembros de mi gabinete – gracias por su servicio a nuestro gran estado.

Quiero extender un agradecimiento especial a quienes han servido desde el principio, la Secretaria Blayne Arthur y el Secretario Tim Gatz.

Su dedicación al Estado de Oklahoma y a la gente a la que servimos seguirá dando frutos por generaciones. Gracias.

A mi equipo “boomerang” – David Ostrowe, Donelle Harder y John Budd – comenzamos juntos en 2019. Gracias por regresar al servicio estatal para ayudarme a completar la transformación de Oklahoma.

¿Qué tal los campeones mundiales, el Oklahoma City Thunder, un equipo que encarna el verdadero espíritu de Oklahoma?

Me emociona hoy teñir aquí Will Syring y Dan Mahoney del equipo ejecutivo del Thunder.

A mi mamá y a mi papá, gracias por estar aquí hoy. Sus oraciones y su apoyo han sido invaluables a lo largo de mi vida. Estoy profundamente agradecido con ustedes.

A mis hijos – ser su papá es el mejor trabajo del mundo. Gracias por los sacrificios que han hecho para que yo pudiera servir a nuestro estado. Lo hice para que ustedes y sus compañeros Oklahomenses puedan perseguir su Sueño Americano.

A la Primera Dama más hermosa y elegante de la nación – has mantenido a nuestra familia fuerte, has sido una fuente constante de sabiduría y oración, y has sido mi compañera firme a lo largo de nuestro matrimonio. Gracias y te amo.

Agradezco a Dios por esta oportunidad de estar hoy ante ustedes.

Así como el rey Salomón oró por sabiduría, esa ha sido mi oración y lo seguirá siendo en esta última sesión y para quienes vengan después de mí.

Y a mis compañeros Oklahomenses.

Ha sido uno de los mayores honores de mi vida servir como su Gobernador.

Es increíble ver todo lo que hemos logrado juntos en los últimos 7 años.

El estado de nuestro estado es el más fuerte que jamás ha sido.

Y damas y caballeros, aún no hemos terminado.

Cuando me dirigí por primera vez a esta cámara en 2019, antes de tener idea de los desafíos que nos esperaban, prometí una transformación para nuestro estado.

Proyecté una visión clara para Oklahoma ser un estado dentro del top diez.

Pero para entender hacia dónde va Oklahoma, ayuda recordar cómo surgió Estados Unidos.

Y en nuestro año número 250 como nación, reflexionamos sobre esa historia.

Nuestra historia es una construida sobre una ambición tenaz. Es una historia donde nada fue regalado, pero todo es posible – donde tu futuro no está determinado por las circunstancias de tu nacimiento, sino por lo que estés dispuesto a trabajar duro para construir.

Ese espíritu, la creencia de que la oportunidad se gana – no se hereda – y de que puedes lograr cualquier cosa que te propongas, es el latido del corazón de los Estados Unidos de América.

Oklahoma no es solo parte de este Sueño Americano. Somos su expresión más pura.

Y este espíritu es lo que siempre ha definido a Oklahoma.

Oklahoma es el lugar donde los sueños audaces son posibles.

Creo que estos últimos siete años han sido los mejores en la historia del estado.

Pasamos de déficits presupuestarios a ahorros históricos.

Incrementamos el financiamiento de la educación pública más durante mi mandato como Gobernador que en los 25 años anteriores combinados.

Al mismo tiempo, redujimos impuestos por 1.6 mil millones de dólares y permitimos que los Oklahomenses conservaran más de su dinero.

Diversificamos nuestra economía, manteniendo una de las tasas de desempleo más bajas de la nación.

Vimos aumentar el ingreso medio en casi $11,000 dólares.

Mientras otros estados cerraban durante el COVID, imponían mandatos de vacunación o permitían que niños jugaran en deportes de niñas, nosotros protegimos las libertades individuales y la libertad religiosa.

Le dimos a los Oklahomenses una verdadera segunda oportunidad, reduciendo nuestra población carcelaria en un 25% mientras manteníamos tasas récord de reincidencia baja.

Hemos demostrado a la nación por qué Oklahoma es el mejor lugar para perseguir el Sueño Americano.

Ahora, al entrar en esta sesión, mantengamos este impulso uniéndonos en torno a tres principios: reducir regulaciones, proteger a los vulnerables y asegurar el futuro de nuestro estado.

En 2019, sin dinero en reserva, insistí en que limitáramos el gasto y construyéramos una cuenta de ahorros.

Pisé el freno al gasto de cada centavo que se nos autorizó.

Ese enfoque protegió a Oklahoma para que pudiéramos realizar mejoras de capital sin aumentar la plantilla.

Un presupuesto verdaderamente sostenible exige disciplina.

Trabajemos juntos este año para asegurarnos de no regresar al desastre financiero que heredamos en 2019.

Los recientes cierres del gobierno federal y una deuda federal de 38 billones de dólares nos muestran que el gobierno federal no es un socio confiable.

Es esencial que mantengamos una posición financiera conservadora.

Seamos cautelosos con mandatos sin financiamiento, nuevas agencias y nuevos programas.

Habrá más de 6,200 proyectos de ley considerados en esta sesión.

Cada proyecto de ley tendrá un costo, y a menudo ese costo se presenta en forma de mayor gasto.

A lo largo de los años, he vetado múltiples proyectos de gasto que aumentaban nuestros gastos recurrentes, y aun así muchos de esos vetos fueron anulados.

Sumándolo todo, las anulaciones de vetos a proyectos de gasto le han costado a los contribuyentes casi $800 millones de dólares durante mi tiempo como Gobernador.

Eso es suficiente para reducir casi otro punto del impuesto sobre la renta.

Tenemos que defender al contribuyente y abogar por el futuro de nuestro estado.

Un programa gubernamental rara vez soluciona un problema social. Pero sí enriquece a algunos cabilderos.

Como dijo Ronald Reagan, eventualmente se acaba el dinero de los demás.

El año pasado, con su colaboración, logramos una de las mayores reformas presupuestarias de la historia: el Camino a Cero del impuesto sobre la renta, limitando efectivamente el gasto por ley para proteger a los contribuyentes.

Para preservar este progreso, hago un llamado a una Pregunta Estatal en la boleta electoral.

Codifiquemos un límite constitucional del 3% anual al crecimiento del gasto recurrente y aseguremos futuras reducciones con reglas inquebrantables.

Esto mantiene bajo control el crecimiento del gobierno y protege a los contribuyentes de Oklahoma.

Y donde tenga autoridad, reduciré el gasto en asistencia social.

La dependencia del gobierno es una trampa. Roba la autosuficiencia e infla los presupuestos.

Siempre digo que los programas gubernamentales deben ser un trampolín, no una hamaca, pero con demasiada frecuencia no lo son.

Medicaid es el ejemplo A – impulsando un crecimiento masivo del gasto mientras permite el desperdicio.

Mi reciente orden ejecutiva aumenta los requisitos de trabajo y la verificación para Medicaid, SNAP y otros beneficios federales de asistencia social.

En 10 años, se proyecta que Medicaid consuma el 37% de nuestro presupuesto anual – $6 mil millones de dólares.

Tenemos que hacer un cambio.

Pero necesito su ayuda.

Hago un llamado a la Legislatura para que envíe una pregunta a los votantes que permita ajustes a la expansión de Medicaid, de modo que protejamos el programa para quienes realmente lo necesitan, no para quienes deberían estar trabajando.

Cuando me postulé para el cargo, prometí a Oklahoma una cuenta de ahorros de $2 mil millones de dólares – nadie creyó que pudiéramos lograrlo.

Los periódicos publicaron titulares cuestionando la idea.

Hoy, con su colaboración, hemos roto récords, manteniendo las mayores reservas de efectivo en la historia del estado—más de $5.5 mil millones de dólares en su punto máximo.

Hoy, hago un llamado a esta Legislatura para crear el Fondo de Dotación del Contribuyente — iniciándolo con $750 millones de dólares de ahorros existentes.

Imaginemos lo que es posible: $750 millones invertidos hoy pueden convertirse en $3.2 mil millones en solo 20 años, generando ingresos sostenibles cada año.

Fondos soberanos probados en estados conservadores como Wyoming, Alaska y Texas ya están haciendo esto con éxito.

Aseguremos estas ganancias y dejémoslas crecer para el futuro.


La semana pasada, nacieron 1,000 Oklahomenses.

Uno de ellos es muy especial para mí, mi primer nieto.

Lo sé, no aparento tener edad para ser abuelo.

Estos nuevos Oklahomenses son la razón por la que todos estamos aquí.

El Presidente Trump está impulsando un camino para asegurar el Sueño Americano para la próxima generación.

Ahora, a través de las Cuentas Trump, cuando un niño cumple 18 años, tiene una plataforma de lanzamiento para comprar una casa, iniciar un negocio o ir a la universidad.

Y ahora, gracias a un liderazgo increíble del sector privado, el impulso está creciendo a nivel nacional.

Michael Dell, fundador y CEO de Dell Technologies, una historia del Sueño Americano en sí misma, ha dado un paso al frente con una inversión de $6.25 mil millones de dólares en esas cuentas.

Oklahoma es el epicentro del Sueño Americano, y podemos y debemos invertir en estas cuentas para cada niño de Oklahoma que nazca este año.

Si reapropiamos $12 millones de dólares de fondos existentes, podemos agregar $250 dólares a la cuenta de cada niño de Oklahoma este año.

Pero no nos detengamos ahí. Invito a nuestras grandes empresas de Oklahoma a ser parte de este movimiento.

Ya he hablado con Devon, Williams y Continental, quienes están evaluando maneras de contribuir e invertir en los hijos de sus empleados.

Chad Zamarin, CEO de Williams, está hoy aquí con nosotros.

Gracias, Chad, por apoyar a la próxima generación de oklahomenses y por todo lo que haces por la industria del petróleo y gas.

Juntos, no solo estamos hablando del Sueño Americano, lo estamos asegurando para la próxima generación.

Durante los últimos siete años, mientras he recorrido Oklahoma, he aprendido lo que el Sueño Americano significa para nosotros.

Los Oklahomenses no están esperando el Sueño Americano, lo están construyendo por sí mismos.

Para algunos, es la libertad de iniciar un negocio o una organización sin fines de lucro. Para otros, es la libertad de comprar una casa.

Durante casi 250 años, el Sueño Americano ha estado arraigado en la promesa de ser propietario de una vivienda, un lugar para criar una familia, construir un futuro y dejar algo a la siguiente generación.

Aquí en Oklahoma, ese sueño corre profundamente.

Nuestros antepasados persiguieron la oportunidad en la Carrera por la Tierra de 1889, reclamando tierras no asignadas y construyendo comunidades desde cero.

Esta cámara se asienta sobre esa historia. Somos los herederos de su Sueño Americano.

Al igual que en 1889, Oklahoma vuelve a atraer a nuevos pioneros.

Debido a nuestro compromiso con un gobierno limitado y con la protección del estilo de vida de Oklahoma, nuestro estado es el mejor del país.

Y por tercer año consecutivo, Oklahoma está entre los diez principales estados en personas que se mudan a nuestro estado.

Vamos en la dirección correcta, y el mundo está tomando nota.

Más empresas, más personas, más demanda de vivienda… lo que significa mayores valores de propiedad.

A medida que aumentan los valores de las propiedades, también aumentan los impuestos a la propiedad. Y demasiados oklahomenses – veteranos, adultos mayores y familias jóvenes – están sintiendo la presión.

Muchos temen estar siendo desplazados del Sueño Americano.

Les debemos a los oklahomenses un alivio real, no soluciones temporales ni discursos para ciclos electorales.

No podemos perder el impulso de este momento.

Hago un llamado a una pregunta estatal que congele el crecimiento del impuesto a la propiedad en todos los niveles.


Para algunos, el Sueño Americano puede verse como una casa, pero comienza con una educación sólida.

Sabemos que cuando eres joven aprendes a leer, y cuando creces, lees para aprender.

Ningún programa de trayectoria profesional, ninguna iniciativa de fuerza laboral, ninguna intervención posterior en la escuela puede tener éxito si los estudiantes no saben leer bien.

Y demasiados de nuestros estudiantes no están leyendo al nivel correspondiente a su grado.

Pero seamos honestos con nosotros mismos. Este desafío no es nuevo, y no se limita a la alfabetización temprana.

Las escuelas públicas de Oklahoma han tenido resultados rezagados durante algún tiempo, frenando a nuestro estado.

No es porque nuestros maestros estén menos comprometidos.

No es porque nuestros estudiantes sean menos capaces.

Y no es porque no hayamos gastado suficiente dinero.

Es porque el sistema en sí estaba defectuoso.

Durante décadas, los estudiantes fueron asignados a escuelas basándose únicamente en su código postal, es decir, en dónde sus padres podían permitirse comprar una casa.

Esas escuelas estaban altamente reguladas, administradas por el gobierno y construidas bajo un modelo único para todos.

Las escuelas no necesitaban competir.

Así era nuestro sistema.

Por eso introdujimos competencia en el sistema.

Primero, aprobamos la transferencia abierta para que los niños pudieran salir de distritos escolares en fracaso.

Quiero reconocer a las escuelas públicas de Norman por aceptar la transferencia abierta con los brazos abiertos.

Se han mantenido como número uno año tras año en aceptar nuevos estudiantes en su distrito.

En el Salón Azul del Capitolio, hay un grupo de estudiantes de Norman High escuchando en este momento. Como graduado de Norman High School, ¡gracias por estar aquí, chicos! ¡Vamos Tigers!


Pero al final del día, un estudiante puede transferirse a una nueva escuela, pero si quiere sobresalir en deportes, su oportunidad puede ser bloqueada por una asociación deportiva de preparatoria no electa y sin rendición de cuentas: la OSSAA.

El año pasado, escuchamos historias de estudiantes que siguieron las reglas e hicieron todo correctamente para transferirse de escuela.

Y aun así, la OSSAA les negó la oportunidad de jugar baloncesto en su nueva escuela.

Sus padres tuvieron que contratar a un abogado y acudir a los tribunales solo para que pudieran jugar en su nueva escuela.

Eso es inaceptable.

Tu capacidad para practicar deportes no debería depender de la capacidad de tus padres para pagar un abogado.

Es momento de eliminar la OSSAA y asegurar nuestro progreso con la transferencia abierta.

Luego, ampliamos el acceso a las escuelas charter.

Nuestra junta estatal de escuelas charter fue una gran reforma, pero aún permitimos que los distritos escolares locales bloqueen la apertura de nuevas charter.

No deberías tener que pedirle permiso a McDonald’s para abrir un Burger King al otro lado de la calle.

Si queremos que escuelas charter de primer nivel vengan a Oklahoma, deberían poder acudir directamente a la junta estatal para su autorización, en lugar de tener que jugar al “mamá, ¿puedo?” con los distritos escolares locales.

Finalmente, aprobamos la reforma educativa más impactante de nuestra historia: ¡el Crédito Fiscal de Elección Parental!

Para completar el trabajo de este logro, es momento de hacer que el programa esté disponible para todas las familias de Oklahoma que lo deseen.

Eliminemos el límite.

Es su dinero de todos modos.

Que el dinero siga al estudiante.

Pongamos a los padres a cargo.

Fomentemos la competencia y la excelencia.

NOMBRAMIENTO DEL SUPERINTENDENTE

Este último año ha sido un año de transformación en el Departamento de Educación del Estado de Oklahoma.

Me siento orgulloso de haber nombrado a Lindel Fields, quien está liderando ese esfuerzo.

Ha traído un cambio cultural muy necesario a nuestro estado.

Oklahoma siempre ha elegido a su Superintendente Estatal.

Cada cuatro años, un nuevo candidato se postula para ese cargo, prometiendo a los padres una nueva solución: más programas, más dinero, más rendición de cuentas, más flexibilidad.

Y así sucesivamente.

¿Es realmente el problema que aún no hemos encontrado la idea de política pública mágica? ¿O es que tenemos un problema político?

Treinta y ocho estados nombran a su superintendente en lugar de elegirlo.

Esto mantiene el enfoque en los resultados en lugar de la política.

La alineación del liderazgo importa.

Por eso, el próximo Gobernador de Oklahoma debería tener la autoridad para nombrar al Superintendente de Educación.

Estoy agradecido con el Presidente de la Cámara de Representantes Hilbert y el Presidente Pro Témpore del Senado Paxton por su liderazgo en este tema.

Es sentido común.

Hagámoslo realidad este año.

Como Gobernador, mi máxima prioridad siempre ha sido mantener seguros a los oklahomenses.

Una de las mayores amenazas para la seguridad pública es la industria de la marihuana fuera de control.

Cuando los oklahomenses votaron para legalizar la marihuana medicinal en 2018, se nos vendió una falsa promesa.

Activistas liberales de otros estados se aprovecharon de la naturaleza compasiva de los oklahomenses.

Y entonces, se abrió la caja de Pandora.

Ahora, tenemos más dispensarios que farmacias.

Piénsenlo…

Estos locales esconden una industria que facilita la actividad de los cárteles, la trata de personas y la influencia extranjera en nuestro estado.

Adria Berry, de la Autoridad de Marihuana Médica de Oklahoma, y Donnie Anderson, de la Oficina de Narcóticos de Oklahoma, han realizado un trabajo increíble conteniendo la marea de actividades ilegales.

Esta industria está plagada de intereses criminales extranjeros y de malos actores, lo que hace casi imposible controlarla.

No se puede poner una curita sobre un hueso roto.

Con lo que ahora sabemos, es momento de permitir que los oklahomenses devuelvan la seguridad y la cordura a sus vecindarios.

Devolvamos el tema de la marihuana al voto del pueblo y cerremos esta industria.

Mientras he dedicado tiempo a reflexionar, hay un gran desafío que permanecerá.

A quienes están en esta cámara, y a quienes servirán en el futuro, les imploro que luchen por Un Solo Oklahoma – por la equidad, la transparencia y la soberanía estatal.

Estoy orgulloso del legado de Oklahoma – desde los pueblos indígenas que vivieron en esta tierra y quienes participaron en la Carrera por la Tierra, hasta la estadidad.

Tenemos una historia extraordinaria.

Cuando el juez Gorsuch, en una decisión de 5 a 4 en julio de 2020, determinó que la mitad de nuestro estado era una reservación, me convertí en el primer Gobernador que tuvo que enfrentar este nuevo desafío.

Tras la decisión McGirt, he trabajado incansablemente para mantener la unidad de Un Solo Oklahoma y proteger los derechos de todos los oklahomenses.

Necesitamos unirnos y proteger la visión trazada en 1907.

Necesitamos detener cualquier intento de federalizar la mitad de nuestro estado.

Por eso es tan importante que elijamos a hombres y mujeres de integridad.

Quiero dejar muy claras algunas verdades:

1. Todas las leyes deben aplicarse por igual a todos los Oklahomenses. Sin excepciones.

2. Si cometes un delito en Oklahoma, debes ser procesado por un fiscal de distrito de Oklahoma debidamente electo, debes ser juzgado en un tribunal de Oklahoma supervisado por un juez de Oklahoma debidamente electo, y debes estar protegido por los derechos establecidos en la Constitución de Oklahoma. Tu raza no debería poner en duda ninguno de estos factores.

3. Si vives en Oklahoma, conduces por carreteras de Oklahoma, asistes a escuelas de Oklahoma y votas en elecciones de Oklahoma, absolutamente no deberías recibir un trato fiscal diferente al de cualquier otro oklahomense.

Estas cosas no deberían ser controversiales.

Reto a los Oklahomenses a elegir personas comprometidas con estos valores y a proteger estas verdades fundamentales.

Los guardabosques no deberían tener miedo de multar a los cazadores furtivos.

Los fiscales de distrito no deberían tener miedo de procesar a los criminales.

Los alguaciles locales no deberían tener miedo de hacer cumplir la ley.

Muchos de nosotros en esta sala hemos criticado los programas DEI de la administración Biden, pero guardamos silencio cuando algunos dicen que un indígena debería estar sujeto a un conjunto diferente de leyes.

O creemos en la igualdad de derechos para todos, o no lo hacemos, y es momento de decidir.

Este tema continuará dividiendo a nuestro estado, literal y figurativamente, a menos que lo enfrentemos de manera directa.

Será incómodo, y tendrán que enfrentar a los mayores donantes políticos del estado, pero debemos seguir restaurando la certeza jurídica.

Cada año hay desafíos que enfrentar y obstáculos que superar.

Y cada año, aunque discrepamos y debatimos sobre algunas cosas, nos unimos y trabajamos por el bien de nuestro estado.

Entro a esta sesión con más optimismo que nunca.

Así que soñemos en grande.

Hemos demostrado al mundo que Oklahoma no tiene comparación – es un estado que promueve la innovación, defiende la libertad y crea oportunidades para su gente.

Oklahoma no fue construido por planificadores gubernamentales ni burócratas.

Oklahoma fue construido por emprendedores, tomadores de riesgos e innovadores que creen en los mercados libres y en el Sueño Americano – que si trabajas duro, asumes riesgos y creas valor, debes ser recompensado.

Hay mucho más por venir para nuestro estado.

Oportunidades que ni siquiera podíamos imaginar hace 7 años están llamando a nuestra puerta, pidiendo ser parte de la transformación de nuestro estado.

Busquemos el bienestar de los Oklahomenses en lugar de nuestro propio interés.

Ronald Reagan, antes de su carrera política, dio un discurso llamado “Un Tiempo para Elegir.”

Es un discurso poderoso que explora el papel del gobierno y el estado de bienestar.

Los desafío a ir a casa y leer ese discurso.

Concluye diciendo:
“Tú y yo tenemos una cita con el destino. Preservaremos para nuestros hijos esta, la última y mejor esperanza del hombre en la tierra, o los condenaremos a dar el último paso hacia mil años de oscuridad.”

Nos recuerda que debemos enseñar a nuestros hijos que no existe tal cosa como resultados iguales, solo oportunidades.

Las decisiones que tomemos en este edificio no deben tomarse únicamente considerando nuestra próxima elección o el cargo de liderazgo al que aspiramos en la próxima sesión.

No deben tomarse buscando el favor de un cabildero o de un grupo de interés especial – o un empleo cuando termine nuestro período de servicio.

Cada decisión que tomemos aquí debe ser en busca del bien del futuro de Oklahoma.

La transformación comenzó aquí en 2019.

Ha sido un recorrido extraordinario.

Depende de nosotros preservar el Sueño Americano para la próxima generación.

Nuestras decisiones nos llevarán al siguiente nivel o de regreso a las dificultades de las que nos hemos alejado.

Tenemos una cita con el destino.

Tomémosla con la tenacidad y la determinación que nos distinguen como Oklahomenses.

Que Dios los bendiga y que Dios continúe bendiciendo al gran estado de Oklahoma.

 

Last Modified on Feb 02, 2026